NO TE PIERDAS LO MEJOR DE LA FIESTA

No puedes controlar todo en esta vida, pero sí la cantidad de alcohol que bebes.
Lo bien que te lo pases, depende de ti.

NUESTRO ENFOQUE
MARKETING RESPONSABLE DE NUESTROS PRODUCTOS
Como no queremos contribuir al consumo excesivo o indebido de alcohol, nos hemos marcado una serie de criterios y cumplimos con nuestra legislación regional y nacional en materia de publicidad de cerveza y bebidas alcohólicas.
Solo destinamos nuestra comunicación comercial a aquellos lugares donde al menos el 70% de la audiencia es mayor de 18 años o más, dependiendo de si la edad legal es más alta en algunos países. En nuestros anuncios solo aparecen personas de al menos 25 años, que aparentan la edad que tienen y actúan en consonancia. No daremos a entender que el consumo de alcohol es la clave del éxito social o sexual.
Por comunicación comercial entendemos todas aquellas actividades que se llevan a cabo para comercializar nuestras marcas (versiones con alcohol y sin alcohol de nuestras marcas de bebidas alcohólicas), entre las que se incluyen: toda la publicidad, el nombre
de la marca, la descripción del producto, el envase y etiquetado, la comunicación digital y por teléfono móvil, los patrocinios, el emplazamiento de producto, las promociones (en hostelería y en mercado minorista) y los materiales en el punto de venta.


EMPLEADOS COMO EMBAJADORES
Animamos a nuestros empleados a que sean los embajadores del consumo responsable para que así se conciencien sobre su propio consumo de bebidas alcohólicas.
En todo el mundo nuestra empresa aplica el programa Cool@Work de prevención e información sobre el alcohol en el lugar de trabajo.
Su finalidad es fomentar la salud y la seguridad en el trabajo, promover el consumo responsable, concienciar y conseguir el compromiso y el respaldo de los empleados.
Los empleados se dividen en tres grupos y a cada uno se le asigna información especial y se le ofrece el respaldo necesario:
Verde: una mayoría que consume alcohol con moderación y responsabilidad.
Ámbar: aquellos en riesgo de tener problemas con la bebida por las características o actividades relacionadas con su trabajo.
Rojo: aquellos que tienen problemas de rendimiento o salud por su consumo de alcohol.
Todos los años nuestras empresas de todo el mundo se encargan de la comunicación y la formación enfocadas a través de las herramientas y los métodos más adecuados a las necesidades del mercado local.

TRABAJAR EN LA INDUSTRIA
La industria puede contribuir sobremanera a fomentar el consumo responsable. La repercusión que tienen los esfuerzos conjuntos de los fabricantes para abordar problemas comunes es más significativa y, en algunos casos, influye más que las
acciones de las empresas por sí mismas.
Los grupos del sector, los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, los grupos de consumidores, las fuerzas policiales, los legisladores, los minoristas, los propietarios de bares y discotecas y los grupos de la comunidad esempeñan un papel crucial para fomentar el consumo responsable.
Trabajamos con los proveedores en el ámbito global (Worldwide Brewing Alliance), regional (Brewers of Europe) y en el mercado en iniciativas conjuntas para promover el consumo responsable. También cooperamos con la industria de las bebidas spirituosas
en general a escala global (p. ej.: International Center for Alcohol Policies) y en muchos mercados (p. ej.: Portman Group en Reino Unido).

NUESTRA COLABORACIÓN
Colaboramos con otras partes interesadas para promover una actitud responsable frente al alcohol y abordar los daños ocasionados por su consumo excesivo.
La Organización Mundial de la Salud ha reconocido que los proveedores pueden contribuir de manera muy eficaz a reducir los daños que puede provocar el alcohol.
En la actualidad colaboramos con una serie de ONG y terceros para afrontar los distintos aspectos del consumo excesivo de bebidas alcohólicas.
Nuestro compromiso es que, en 2015, todas nuestras empresas con participación mayoritaria colaboren para reducir los problemas ligados al consumo de alcohol

¿QUÉ ES EL ALCOHOL?
El alcohol surge de la fermentación de las frutas, verduras o semillas, es decir, del uso de la levadura o bacterias para transformar a través de un proceso químico el azúcar de los alimentos en alcohol.
El nombre químico del alcohol que contienen las bebidas es etanol, un líquido incoloro más ligero que el agua (un mililitro pesa en torno a los 0,8 gramos). La cantidad de alcohol presente en los distintos productos fermentados varía mucho.
El porcentaje de alcohol de una ración normal de cerveza suele ser del 5%, del 12% en los vinos y del 35% aproximadamente en las bebidas espirituosas. Las bebidas alcohólicas también tienen calorías del alcohol (30 kilojulios por gramo). El valor nutricional de la mayoría de bebidas alcohólicas es muy bajo ya que contienen pocas proteínas, grasas u otros nutrientes. Algunas bebidas como la cerveza sí que contienen azúcares y carbohidratos, vitamina B, micronutrientes y minerales.

¿AFECTA EL ALCOHOL A LAS MUJERES DE OTRA FORMA QUE A LOS HOMBRES?
Sí. El mismo consumo de alcohol se traduce en niveles de alcoholemia inferiores en los hombres que en las mujeres. Los hombres suelen pesar más de media y tener un porcentaje de líquidos corporales relativamente superior. Las mujeres metabolizan el alcohol más despacio que los hombres, por lo que permanece en su organismo más tiempo.
Por lo tanto, la misma cantidad de alcohol tendrá un mayor impacto físico en una mujer que en un hombre, incluso cuando se tiene en cuenta la diferencia del peso corporal.

¿ES SEGURO BEBER SI SE ESTÁ EMBARAZADA?
El consejo general para las mujeres embarazadas o que estén intentando quedarse embarazadas es que no beban alcohol.
Cuando una mujer embarazada bebe, el alcohol pasa a todos los órganos y tejidos.
Cuando llega a la placenta, atraviesa la membrana que separa la circulación sanguínea de la madre y del bebé, por lo que, al final, el bebé acaba bebiendo también.
Se ha asociado una serie de trastornos físicos, del desarrollo y de comportamiento al consumo de alcohol durante el embarazo. El mejor estudiado es el síndrome del alcoholismo fetal, que se asocia al consumo continuado de alcohol en mujeres embarazadas.
No existen pruebas contundentes para establecer la cantidad de alcohol que se puede beber con seguridad durante el embarazo, por lo que la idea más acertada es no beber en absoluto.

¿POR QUÉ ES MEJOR BEBER CON EL ESTÓMAGO LLENO?
Cuando el estómago está lleno, se ralentiza el paso del alcohol al intestino grueso y se puede modificar la absorción. Si bebes después de comer, los efectos del alcohol tardan más tiempo en aparecer porque las concentraciones de alcohol en sangre suben más lentamente.

¿ME DESPEJARÉ SI BEBO CAFÉ?
El café solo, las duchas frías o el aire fresco no contrarrestarán los efectos físicos del consumo de alcohol. Podrás encontrarte mejor, pero solo el paso del tiempo elimina el alcohol de tu sangre. No hay otra vía más que esa.

¿POR QUÉ NO PUEDO BEBER HASTA QUE SEA MAYOR DE EDAD?
Si eres menor de edad, no tienes la costumbre de beber y no
conoces tus propios límites. Beber mucho durante la adolescencia puede afectar al desarrollo cerebral, al hígado y al sistema hormonal.
Cada país fija su legislación de consumo de alcohol en menores de edad atendiendo a distintos criterios, fundamentalmente a la edad de compra legal. Si no tienes la edad legal para comprar y/o beber alcohol, no debes hacerlo.

¿QUÉ ES UNA RESACA?
Si has bebido mucho durante la noche, lo normal es que te despiertes sintiéndote mal.
Cuando el organismo descompone el alcohol, lo convierte en sustancias que tienen efectos desagradables. El alcohol irrita el cuerpo de distintas formas, pero, sobre todo, interfiere en la hormona que regula la frecuencia con la que necesitas orinar. Por eso vas al baño más a menudo cuando bebes. Significa que pierdes fluidos y te deshidratas. Esto es lo que causa la resaca: dolores de cabeza, náuseas, boca seca y mucha sed.

¿CÓMO AFECTARÁ EL CONSUMO DE ALCOHOL A MI SALUD, A
CORTO Y A LARGO PLAZO?

Efectos sobre la salud a corto plazo: el acetato del alcohol, producido fundamentalmente en el hígado, causa depresión del sistema nervioso central y afecta al comportamiento de la persona: falta de inhibición, menor capacidad para resolver problemas, función emocional alterada, depresión o agitación. También afecta a la memoria y al movimiento, causando lentitud de reflejos. Si sigues bebiendo sin moderación, te expones a sufrir accidentes o tomar malas decisiones que te lleven al uso de la violencia o a un embarazo no deseado, por ejemplo. El consumo extremadamente excesivo de alcohol se traduce en convulsiones, coma e incluso la muerte.

EFECTOS SOBRE LA SALUD A LARGO PLAZO
En general, para los adultos, existe una relación "en forma de J" entre el consumo de alcohol y mortalidad, es decir, que las personas que beben poco o con moderación tienen un menor riesgo de muerte que las personas que son abstemias, así como un riesgo inferior con respecto a los bebedores empedernidos.
El consumo crónico de alcohol puede provocar enfermedades hepáticas, que van de los trastornos relativamente leves, como la esteatosis, a las enfermedades mortales como la cirrosis.
El sistema cardiovascular es uno de los más afectados por el consumo de alcohol. Una serie de estudios de población arrojan que el consumo moderado de alcohol puede tener un efecto protector, equivalente en hombres y mujeres, y que no tiene relación con un tipo especial de alcohol. El consumo excesivo de alcohol incrementa la presión arterial y supone un mayor riesgo de padecer algún tipo de enfermedad cardiovascular. Según
algunos estudios, el consumo moderado de alcohol parece proteger contra la diabetes y la demencia.
El riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, incluyendo el de mama y de esófago, se incrementa con el consumo de alcohol.

¿QUÉ ES LA DEPENDENCIA DEL ALCOHOL?
La dependencia del alcohol es la enfermedad que hace que una persona dependa física y psicológicamente de esta sustancia. Los alcohólicos experimentan síntomas de abstinencia físicos y psicológicos cuando dejan de beber. Su consumo de alcohol interfiere en sus vidas diarias, en casa y en el trabajo. Si te cuesta mantener un consumo de alcohol moderado, pide cita con tu médico para dejar de beber.